Los libros, mis amantes…

Los libros, mis amantes…

Hoy es el Día del Libro.  No soy muy de las fechas pero cuando me asisten en la emoción, las tomo de la mano y vamos juntas. Hacia donde me lleven, por los caminos de los recuerdos, por los senderos de la magia…

A los cinco años aprendí a leer sola; me entrenaba con las patentes de los autos en los viajes, repitiendo los números.  Memorizaba las lecciones de mi hermana, un año mayor y generaba la incomodidad de mis maestros que no entendían cómo tenía un vínculo entrañable con los manuales que, en teoría, nunca habían llegado a mis manos.

Mi escuela, el San Bartolomé de Rosario, tenía una biblioteca preciosa. La recuerdo en cada estante. Por la mañana tomaba un libro, lo llevaba a casa y lo leía mientras esperaba que mamá llegara del trabajo. Almorzábamos y a la tarde lo devolvía, para sacar otro. Tengo el recuerdo de María Elvira, la bibliotecaria, preguntando a mi madre si yo los leía de verdad. Yo no los leía, los DEVORABA.

Mis tesoros eran mis propias colecciones. Pagaría lo que no tengo por recuperar lo que tantas mudanzas se llevaron: los libros del Minotauro, la colección de Puck y de los Hollister. Algún que otro Corin Tellado, como para iniciarme en los laberintos del deseo y mucho new age cuando llegó la época del mal de amores. Mi biblioteca de Rosario que está en una de las tantas casas que fui dejando en mis tantos cambios…

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Antes que escritora, fui lectora. Aunque siempre supe que iba a tener mis propios libros, esos con mi nombre. A mi mejor amiga en la infancia, Viviana, “la Michi” le decía que yo iba a ser una escritora famosa y ella iba a pasar mis libros a máquina.

Vale Michi nenas

Mi homenaje a mi amiga querida que sigue estando en mi vida, aunque la Olivetti haya sido reemplazada por el copy / paste,

Recuerdo también, en cada uno de sus rincones, a la biblioteca Eudoro Díaz en la que mi madre y mi tía Martita se desempeñaban como bibliotecarias. Yo era concurrente asidua, como más tarde lo fui de la Hemeroteca, en la que investigué mis primeras entrevistas periodísticas. La biblioteca popular, que estaba en la calle 9 de Julio de Rosario, después se mudó a “la Vigil”.

Ya adolescente, en esos pasillos, seguí bebiendo el elixir del libro viejo, del libro que habla de las vidas de quienes hojearon sus páginas. Del libro que tiene manchas del tiempo, del mate y del té, del café de invierno, de lágrimas de desamor, de emoción o de lo que sea se construya el llanto.

Soy una lectora compulsiva de todo. De páginas web, de diarios, de carteles. Pero los libros me pierden…

La libropatía es la única adicción que te hace mejor. Los libros me han hecho viajar sin estar, entender sin ver, tocar sin palpar…

Los libros son la magia de mi vida. Recorro las bibliotecas de las ciudades del mundo, buscando secretos, hurgando pasados, sintiendo fantasmas…

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(biblioteca palafoxiana Puebla – Mexico – de mi visita en 2013)

Los libros han sido mis mejores amantes. Han conocido cada uno de mis recovecos, me han hecho saber del goce infinito, de la fusión con la vida. Los libros me han permitido abrir mi alma, saber del alma de los otros y explorar la del Universo.

 

 

Veces compartido
Este Artículo tiene 2 opiniones
  1. Claudia a 8:35 pm

    Fue tan buena tu descripción que te ví chiquita, me imaginé por momentos a MATILDA, la nena prodigio de la película de Dany de Vito, o a Zezé, un personaje del libro Mi planta de Naranja Lima de Mauro de Vasconcelos, que también aprendió a leer solito. Gracias por compartir tus vivencias!!!

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Valeria Schapira

Es Licenciada en Comunicación Social, Posgrado en Radio y Televisión en Inglaterra con una beca de The British Council y Traductora de Inglés. Periodista y escritora, se desempeña desde 1992 en radio, televisión y medios gráficos. Fue corresponsal desde Europa y se especializó en la BBC de Londres y Televisión Española de Madrid. Produjo y condujo documentales, noticieros, programas de entretenimiento e infantiles para medios audiovisuales, realizó guiones y textos para series y producciones y recibió premios varios, entre ellos el Fund TV. Valeria lleva publicados dos libros de entrevistas periodísticas y ocho sobre vínculos y motivación. Sus títulos incluyen a “Los muertos de mi placard”, “Hombres, Manual de la Usuaria”, “Monólogo de una mina sola” y “Tengo 40… ¿y qué?” Actualmente se desempeña como conductora de radio y televisión, speaker y columnista en la Web y en publicaciones de la Argentina y el exterior. Desarrolla formatos y contenidos para radio y televisión, blogs, social media y conferencias. Es referente en vínculos y experta en relaciones del sitio Match.com para América Latina. En abril de 2015 presentó su libro, “Dolores del alma, un viaje del dolor al buen amor”, éxito de ventas, ya por su segunda edición.